viernes, 24 de julio de 2009

Usted disculpe no quise molestarle. Soy tan sólo un poco de polvo y viento de invierno, que se detuvo un momento para mirarle. Pero no me haga caso, pasaré inadvertido, siga tejiendo su traje de sueños, iba de paso y me detuve para sentirlos, ya es tarde siga hilando, partiré de día cuando usted haya terminado. No me conoce, pero yo la he observado, hilando corazones que por aquí han pasado.

Fueron miles sus sueños y usted de ellos se ha levantado, tejiendo corazones que se han marchado. No se moleste yo voy de paso, sólo soy un poco de viento, un suspiro que no se ha hilado por mucho tiempo, un corazón sin tiempo, que quiso ser otro sueño en su pensamiento. Teja despacito, siga hilando los sueños y corazones que en su telar fueron pasado, déjeme ser lo que siento.

Es duro ser sólo viento esta noche, a veces pienso en cuántos quisieron ser un corazón para su vestido, o haber sido hilado de repente, sin ningún testigo. Usted disculpe la noche casi ha terminado y su tejido se ha esfumado.

Es hora de que tome mi mano, yo la invito a ser polvo, viento y a tejer conmigo en el tiempo. Nos detendremos un poco, pasaremos inadvertidos, tejeremos sueños y partiremos al llegar la mañana.