
¿Estoy acaso por tu mente? Hoy esperaba como siempre ser alcanzada por la calidez de tu vos. Imagine mil veces con que frase recibirte, para acariciarte a la distancia una vez más. ¿En qué piensas? ¿Te acuerdas de mí? Dime simplemente que me quieres, que necesitas saber de mí, así como yo de ti. Es tarde, debo irme, no puedo esperar. Sólo dejo estas palabras para que al leerlas sepas los sentimientos que me asaltan cuando no te puedo escuchar. ¿Estoy acaso en tu mente? Ese es el gran misterio que mi mente aún no ha podido revelar y mi corazón ansia que así sea aunque nos supere la realidad.